La intemperie, la noche, el banco vacío, el asiento frio de la cafetería, yo, un camarero melancólico, miradas a media luz, mis manos solas, mi dejadez, mi gandulería, mis ojos que brotan hacia todos los lados.
Esperándote…
Impacientándome…
Desesperándome…
Tú, tu recuerdo omnipresente, tu carita, tus rasgos, la paz de tu frente y la suave serenidad de tus mejillas resplandecientes…En los cielos se cuelga la luna, la misma luna que un día brilló en tus ojitos, que terminaron dando luz a los míos. Esa luna, que sin ti siempre se queda dormida, sobre un horizonte de mar azul.
En tu ausencia sigo, sigo las veredas de los arrieros que son del viento. Con sus perros sin dueño. Cambiar de horizonte, cambiar creciendo, en la turbulencia del viaje incierto, del alegre río verde, fugaz en la serena noche constelada.
De lejos te asomas, te acercas, con paso sereno y delicioso.Un caminar de risueños gestos como un ave de paso…los mismos gestos que hicieron que me acostumbrara tanto a ti…Se te ve bella, hermosamente agotada, quiero correr hacia ti, y ofrecerte mi brazos, para que descanse tu alma y tu corazoncito…
Te acercas, más y mas, tiemblo, mis silencios tartamudean, se secan los cauces de mi garganta. Los latidos se aceleran…Eres tú…Inmensamente tú…
Norah Jones - Come Away with me