Me falta media vida por descargar…
Esa es la sensación que tuve cuando instalé uno de esos programas P2P que estaba ahí desde siempre y que no le di uso jamás.
El vacío de la nocturnidad tiene estos antojos.
Lo siguiente fue establecer una lista: programas, temas musicales, películas, y libros electrónicos. Ahí estaba todo, o casi.
Hasta día de hoy, me resistía bizarramente a las funciones “cargadoras/descargadoras” de la red de redes. Y la causa no tenía raíz en lo ético y moralista porque desde que tengo uso de razón informática he estado utilizando programas “pirata” de todo uso y moda. Pero lo cierto es que moldear el trasero sobre una silla y consumir 5544743324357 preciosas horas de mi existencia buscando, encontrando, descargando, cargando, instalando, copiando, grabando, distribuyendo y “jodiendo” al capitalismo, me daba cierto repelús perezoso.
Si, ya me he librado uno de mis paranoias y a partir de esta noche ya toca recuperar esa media vida aparcada al margen.
Escuchando:
Diana Krall - Remember You